Seguro que no son pocas las veces en las que has podido leer que debemos respetar los derechos sobre las imágenes e incluso así, hay veces que pensamos que con la poca relevancia que tiene nuestro blog nadie nos va a reclamar aunque cojamos una de esas fotografías sin tener el consentimiento de su autor.

Pues bien, aquello que pensabas que no podía pasar…sucede! Un día tranquilamente en tu casa recibes un correo ordinario o por email en el que alguien te reclama el uso de una fotografía que está protegida.

Cuando te llegue esa carta o correo, te van a invadir millones de preguntas… ¿Por qué me reclaman? ¿Quién me reclama? ¿Qué debo hacer?

Hoy, quiero darte respuesta a todas esas preguntas. Vamos por partes:

  1. ¿Por qué me reclaman?

Te reclaman porqué has usado una obra sin el consentimiento de su autor.

Cuando alguien hace una fotografía, en ese mismo instante adquiere la condición de autor y como tal se le conceden una serie de derechos conocidos como derechos de autor (link). A partir de ese momento, nadie va a poder hacer uso de esa fotografía sin el consentimiento de su autor.

  1. ¿Quién me puede reclamar?

El propio autor, las personas que tengan derechos sobre esa imagen (porque así lo ha establecido el autor) o las personas a quien el autor autorice a realizar dicha reclamación (ejemplo: un abogado)

  1. ¿Qué me puede reclamar?

En un primer momento y partiendo de que no tenemos un blog con millones de seguidores ni una presencia e influencia muy notable, posiblemente y lo que viene siendo más común, es que te pida que retires la imagen en cuestión.

Debes saber qué asimismo, tendría la posibilidad de reclamarte una cantidad económica en atención a lo que deberías haber pagado para que se te permitiera libremente el uso de esa fotografía y por otro lado, otra cantidad en concepto de los daños y perjuicios causados.

Una vez ya sabes por qué, quién y qué te pueden reclamar, te aconsejo que en el caso de que te llegue una reclamación:

  1. NO la ignores
  2. Plantéate si te es suficiente con eliminar la fotografía o si la quieres (en este caso puedes intentar llegar a un acuerdo económico)
  3. Pienses bien lo que vas a decir y tengas especialmente precaución a la hora de hacer tus argumentaciones y a qué te estás comprometiendo con tu respuesta.
  4. Cumple con lo prometido (si te has comprometido a retirar la fotografía no te olvides de hacerlo lo antes posible).

 

Sin duda el verte envuelto en este lío no es nada agradable por lo que como consejo final te diré que te asegures que dispones de los derechos necesarios para hacer uso de las fotografías de tu blog o web.